¡Bienvenid@!

Nos encontramos en el año 745 de la Era de la Batida, en el continente de Grezalia, tierra de guerreros honorables, donde el hombre se conecta con la naturaleza al punto de poder controlarla a su antojo. El mal finalmente ha conseguido alzarse en Grezalia, Gellert el Patriarca ha caído prisionero bajo la espada de su propio hermano, Lucian, el nuevo Patriarca. Extrañamente el pueblo de Grezalia ha decidido aceptarlo como su soberano, especialmente luego de que éste anunciara la pronta celebración de la Batida y prometiera una sorpresa en la misma. ¿Logrará Lucian desafiar a Zeus e imponer que todo adepto de Grezalia aprenda a manejar los cinco poderes y así romper con el balance creado por la naturaleza o el bien volverá a gobernar y el orden permanecerá intacto? Es una pregunta que todo Grezialita se hace actualmente, sin embargo hay una interrogante aún más preocupante que ésta: La isla ya no es lo que era, no se puede ser neutral bajo estas circunstancias, así que todos deben elegir un bando... ¿Tienes claro cuál es el tuyo? ¿Serás un adepto fiel al nuevo patriarca o lucharás para que el hombre nombrado por Zeus vuelva a gobernar? El futuro de Grezalia está en tus manos, sólo debes decidir cuál es el futuro que deseas vivir. ¡Bienvenidos a Grezalia, tierra de guerreros honorables!



¡Conectate!

Si no tienes cuenta ¡no dudes en registrarte!
Conectarse

Recuperar mi contraseña









Enlaces Rápidos




Grezalia

Pasa el ratón por encima para desplazar la información.


Administración



GELLERT
MP -PERFIL
LUCIAN
MP -PERFIL


Moderación


TAMMUZ
MP -PERFIL
KORE
MP -PERFIL
NOVA
MP - PERFIL




Awards




El indomable
Mejor personaje masculino


La Voraz
Mejor personaje femenino


Natasha & Torek
Mejor pareja


Adhara, Helios & Emrys
Mejor Trío

Últimos temas
» World´s Inuyasha RPG [Élite]
Sáb Jul 06, 2013 11:15 pm por Invitado

» Vampiro Edad Victoriana {Elite}
Lun Mayo 27, 2013 4:58 pm por Invitado

» Fábulas de Vossed [Élite]
Lun Dic 31, 2012 1:40 am por Invitado

» Lacrim Tenebris. Foro rol steampunk. +18 [Élite]
Vie Dic 28, 2012 5:15 pm por Invitado

» Ya no me acuerdo, si tus ojos eran marrones o negros, como la noche o como el día que dejamos de vernos -
Vie Dic 28, 2012 10:11 am por Rhea de Galia

» Desires.-
Mar Nov 20, 2012 5:39 pm por Arwen de Hydronia

» The Scars will remain {#} | Normal.
Lun Nov 19, 2012 7:35 pm por The Medieval World

» Se mi dios - Tammuz -
Lun Nov 12, 2012 11:05 pm por Tammuz el Invicto

» Mujeres, ¡bah!
Miér Nov 07, 2012 1:10 pm por Thot el Bastardo

¿Quién está en línea?
En total hay 1 usuario en línea: 0 Registrados, 0 Ocultos y 1 Invitado

Ninguno

[ Ver toda la lista ]


La mayor cantidad de usuarios en línea fue 31 el Sáb Jul 28, 2012 12:01 pm.









Créditos

Skin diseñado por Skaôi de SourceCode. Agradecemos a las fuentes que nos fueron de ayuda para la organización de la página y las imagenes: We heart it, Google, Tumblr, DeviantART © Copyright 2011 - 2012 Make It Count – The Medieval World Todos los derechos reservados. Agradecimientos especiales al Host del foro. Foroactivo
Licencia Creative Commons

This desert flower no sweet perfume ever tortured me more than this -

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

This desert flower no sweet perfume ever tortured me more than this -

Mensaje por Kvothe de Hydronia el Miér Sep 05, 2012 11:56 am

- Lorelle -

Todavía no lo podía creer, desde la noche anterior todo le parecía una triste pesadilla. Lo que había empezado como una simple gripe había matado a su amado amigo Brek. Sarah estaba viuda. Shea y Marlina huérfanos de padre y él, Kvothe, desalmado. Había compartido toda su vida con ese bastardo como para que se fuera a morir ahora. ¿Con qué derecho se moría? Había muerto la noche anterior luego de pedirle a él que cuidase de su familia. Acababan de enterrarlo y ahora a Kvothe no le quedaba más que permanecer a solas en el templo a Poseidon. Tenía los ojos llenos de lágrimas, pequeños pétalos que no habían sido derramados delante de Sarah o los niños, su vieja amiga le había dicho que ella se mudaría con sus padres de nuevo porque no soportaba vivir allí en esa casa sin Brek y que así podría trabajar y tener a los niños con su madre para que se los cuidase mientras ella trabajaba. No había aceptado su dinero, pero sí al menos el trabajar con él en la joyería hasta que pudiera encontrar otra cosa. Kvothe maldijo, sin importarle estar en territorio divino, sin importarle que los ojos de su padre Poseidon estuvieran puestos en él en ese momento.

- ¿Qué más quieres quitarme? Te has llevado a mis padres, me has dejado sin amor y ahora también te has llevado a Brek ¿Acaso nunca estás satisfecho?- gruñó, sintiendo que los primeros fragmentos de su dolor empezaban a caer por sus mejillas en forma de lágrimas saladas que morían desde su mentón al piso de mármol blanco. Destruiría toda esa opulencia e iría al Inframundo con tal de traer al bastardo de su mejor amigo de vuelta. Kovu cayó de rodillas al piso, como si fuera un pequeño bulto, las manos en el rostro cubriéndoselo para que nadie pudiera verlo mientras lloraba. No quedaba nada del hombre risueño y divertido de unos días para atrás. Se sentía como un desterrado. No tenía tierra en ese momento. Kvothe volvió a maldecir, haciendo caso omiso de los pasos que se escuchaban en las escalinatas.

Había alguien que estaba subiendo lentamente, que parecía haber sido atraído por los sollozos de aquél hombre cuyo corazón había sido destruido dos veces en tres días. Era un récord difícil de romper. Los pasos se detuvieron justo detrás de él, allí la última persona que hubiera esperado encontrar, allí la flor más hermosa de todas. Lorelle. Kvothe gritó y su grito salió ahogado cuando ordenó a esa persona que no veía que se marchara, que se fuera lejos de allí pues el templo estaba saturado con él en ese momento.
avatar
Kvothe de Hydronia


Mensajes : 42
Fecha de inscripción : 30/08/2012

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: This desert flower no sweet perfume ever tortured me more than this -

Mensaje por Lorelle el Miér Sep 05, 2012 12:53 pm

El mediodía era menos cálido en Hydrónia de lo que estaba acostumbrada y sin duda menos acogedora que en Galia, por tal motivo su vestimenta era más abrigada que de costumbre. La capa lila que la cubría desde los hombros hasta sus pies, rozando tímidamente el suelo con cada paso que la mujer daba, llevaba grabada en plateado un intrincado laberinto formado por diminutas flores que parecían abrirse conforme llegaban al borde de la tela. Uno de los tesoros más preciados que guardaba junto al recuerdo de su madre, galiana que derrochaba virtud en cada labor que realizaba con sus prodigiosas manos. Su cabello en cambio estaba recogido con suaves torzadas que despejaban el pálido rostro de Lorelle otorgándole una visión de frescura insuperable. Era el tercer día de su estancia en aquel lugar y su misión estaba llegando a su fin.

Como muestra de respeto por lo productivo del viaje y las gracias concedidas se retiró hacia el altar del dios que regía esas tierras, era la última parada que realizaría hasta que el cielo se tiñera de bermellón como fruta madura. Luego podría marcharse. Admiró la belleza y ostentosidad de toda la estructura del lugar, grandes pilares esculpidos en la piedra más clara se alzaban a los lados sosteniendo una colosal cúpula que asemejaba a un mar agitado observado desde el interior de sus aguas. Aún con la mirada fija en aquella obra de arte Lorelle escuchó un sollozo que contrajo su corazón ¿Qué podía haberle sucedido a esa persona para que sufriera de aquella manera? Era una intrusa en el templo pero no podía permanecer indiferente frente al dolor ajeno aún sabiendo que no estaba en sus manos hacer nada para remediarlo. Guiándose hacia el lugar de donde parecía provenir el lamento desgarrador fue acercándose con cuidado hacia el centro del templo donde un bulto en el suelo convulsionó frente a ella preso de dolor. Si tenía alguna incertidumbre de quién era ese hombre sus dudas se dispersaron al escuchar esa voz quebrada que días atrás había sentido reír despreocupadamente ¿Qué podía haber causado un cambio tan drástico en su persona? Conmovida pero sabiéndose sin derecho a dirigirle la palabra se arrodillo a su lado haciendo caso omiso a las palabras hostiles que esta vez iban referidas hacia su persona.

¿Qué podría decirle ella sobre el dolor cuando se negaba a reconocer el suyo propio? En silencio extendió su mano y la colocó sobre los cabellos del hydronita, un movimiento suave casi como una caricia y volvió su vista hacia el mismo Poseidón que parecía observarles pacientemente.

- Llora, porque son pocos los momentos donde se te permitirá hacerlo sin que te juzguen por ello.



Última edición por Lorelle el Miér Sep 05, 2012 6:14 pm, editado 1 vez
avatar
Lorelle


Mensajes : 33
Fecha de inscripción : 08/08/2012

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: This desert flower no sweet perfume ever tortured me more than this -

Mensaje por Kvothe de Hydronia el Miér Sep 05, 2012 1:28 pm

Aquella persona no había hecho caso a sus palabras sino que se había acercado a él y le había acariciado con suavidad el cabello, prestándole palabras que si bien no eran de aliento ni consuelo era lo máximo que se podía esperar de una mujer como ella, como Lorelle. Ella estaba tan cerca, acariciándole el cabello que él, ese tonto enamorado, no pudo más que rendirse a ese momento. Kvothe levantó el rostro por un momento encontrándose con esa mirada suya tan hermosa, que no sabía que más decirle. Y no necesitaba más palabras, pues todas sobraban en ese momento. Él intentó una media sonrisa, sintiendo que las lágrimas aún caían por sus mejillas. Kovu hundió su rostro en el pálido cuello de la dama, llorando allí en silencio la pérdida de su amigo, sus fuertes brazos sujetaban la fina cintura de aquella mujer que con simples palabras le habían roto el corazón unos días atrás. Ya no parecía ese hombre seguro y simpático de días atrás tampoco, sino que parecía un chiquillo herido y necesitado de consuelo, exactamente lo que era. Él se abrazó un poco más a ese cuerpo tibio, sintiendo que se moría de tristeza. ¿Por qué se había ido?

- Brek murió anoche..- fue todo lo que dijo, sabiendo que ya le había mencionado quien era él, el padre de sus ahijados, su mejor amigo de toda la vida. Su hermano del alma. Aunque a estas alturas Kvothe no confiaba en que ella pudiera recordarlo ya que no recordaba nada de el, al parecer. El desconsuelo del muchacho era demasiado, el rostro apretado contra el cuello de Lorelle, no encontraba consuelo alguno para la pena que le consumía como si de un incendio se tratase- Estoy tan enojado, quisiera.. quisiera..- un gruñido interrumpió las palabras del cansado Hydronita, llevaba casi dos días sin dormir, había estado de niñero y anoche de guardia por su amigo, había orado largas horas a Poseidon para que no se lo llevase de su lado y nada había servido. Kvothe ya no habló más, sino que se sumió en un extraño y alejado silencio.

Pasó más de una hora, Kvothe seguía en silencio, su respiración uniforme, daba la sensación de que se había quedado dormido allí en los brazos de Lorelle quien también permanecía callada. Por más que estuviera allí acunado su mente estaba muy lejos de ellos dos, su mente estaba con sus ahijados que lloraban mientras hacían las valijas, juntando sus pocas cosas. Shea lloraba por la pérdida y Marlina porque no quería irse de su casa, menos hasta que su padre no regresara, se la imaginaba, tan insistente, preguntándole a Sarah por su padre ¿onta papi, onta mamá?. Su pobre amiga, ahora tan desolada. No merecían ese destino tan cruel. El silencio se quebró entre ellos por un suave gemido que escapó de los labios del guapo hydronita que parecía buscar un poco de descanso para ese cansado corazón suyo en los brazos de su amada dama. ¿Podría ella detener todo ese hielo que a alrededor de su corazón se formaba? No podría decirlo.
avatar
Kvothe de Hydronia


Mensajes : 42
Fecha de inscripción : 30/08/2012

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: This desert flower no sweet perfume ever tortured me more than this -

Mensaje por Lorelle el Miér Sep 05, 2012 10:11 pm

Aquel rostro bañado de lágrimas y esos ojos cristalizados por la amargura parecían luchar por desmentir la media sonrisa torcida que él le regaló. ¿Cómo podía intentar sonreír cuando era evidente que algo estaba atormentando su corazón? Lo observó a conciencia, casi con curiosidad, porque aún dentro de todo aquel dolor que irradiaba evidenciaba más valentía y decisión que muchos otros que optaban por escudarse detrás de una máscara de frialdad... Justo como ella. Eran tan opuestos, tal como el sol y la luna que había mencionado hace dos noches quién era tal vez su único amigo, había sido una visita fugaz al Olimpo pero llena de significado aunque aún no lograra descifrarlo todo.

Lejos del tacto brusco de su último encuentro sintió, desconcertada una vez más, como el hydronita buscaba refugio en ella y contuvo la respiración cuando un aliento cálido le rozó el cuello, ligeramente abrumada por la familiaridad con que Kvothe seguía tratándola a pesar del expreso distanciamiento que ella misma se había ocupado en instalar. Olía a cuero, hierba buena y algo más que no llegó a identificar ¿Quién era él que seguía tomándose semejantes atribuciones dispuesto a convencerla de que en verdad la conocía después de todo? Aún con las manos elevadas a causa de la sorpresa, levantó la vista una vez más hacia la cúpula que ahora parecía acunarlos en el vientre de un gran remolino. Todos los misterios del mundo, los silencios forzados y las palabras que nunca había dicho concentrados en una sola persona ajena a sus pensamientos.

Escuchó las primeras palabras que daban sentido a tanta angustia y sus manos por fin bajaron hacia la espalda de aquel hombre apenado. Desde que podía recordar había sido renuente al contacto que se excedía más de lo estrictamente necesario entre las personas, pero con los niños era diferente. Por eso acunó con naturalidad al que se mostraba desafiante del destino que había padecido su amigo, porque en ese momento no era el hombre que había tallado una rosa de hielo, era el niño que necesitaba consuelo. Se mantuvo en la misma posición, respetuosa de su silencio y dolor hasta que consideró que era prudente retomar la palabra sin percatarse del tiempo que había transcurrido. Lo tomó de los hombros y ejerciendo una pequeña presión se apartó.

- Tu amigo fue afortunado de haber tenido una vida tan llena de afectos - el resultado de su voz siendo proyectada en el templo casi desierto, produjo una suerte de eco distante - Y tu también lo eres, él te confío a su familia haciéndote parte de ella y ese es el mejor regalo que se le podría hacer a alguien - se llevó una mano inconscientemente al dije que el perseverante le había obsequiado esmerándose por primera vez en buscar las palabras adecuadas que parecían rehuir de ella - ¿Hay algo que podría hacer por ti o los niños?
avatar
Lorelle


Mensajes : 33
Fecha de inscripción : 08/08/2012

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: This desert flower no sweet perfume ever tortured me more than this -

Mensaje por Kvothe de Hydronia el Jue Sep 06, 2012 11:55 am

Contra todo lo que él podía pensar, Lorelle le abrazó y contuvo todo el tiempo que él estuvo allí contra ella, acurrucado en la tibieza de su cuerpo. Kvothe quiso preguntarle si podía ser así con él por el resto de su vida. Más sus ganas duraron poco, como todo en ese momento, pues ella le estaba hablando y sosteniendo por los hombros con firmeza pero con un cuidado también que lo asombró. La mirada verde pantano, ahora tan profunda y a la vez tan hueca se quedó prendada de la mirada cielo de ella, tan hermosa, tan inalcanzable como toda Lorelle. ¿Algo que hacer por él? Una sonrisa cansada apareció en los labios del moreno, él alzó una de sus manos y la posó sobre su mejilla, acariciándole con el pulgar allí suavemente chitando suavemente para apagar las protestas que ya habían comenzado por parte de ella.

- Necesito que me oiga Lorelle, que me oiga atentamente sin interrumpirme..- pidió él, esa gentileza suya siempre presente, incluso en el peor de sus momentos como lo era ese. Sus dedos sedosos seguían acariciando el rostro de aquella mujer a la que tanto amaba- No se da una idea de las veces que he intentado llamar tu atención Lorelle, desde ese día en que la vi por primera vez, en aquel árbol leyendo tan concentrada..- su sonrisa fue muriendo entre sus labios, lentamente él la había ido envolviendo entre sus brazos, como si la que necesitara contención fuera ella, esta vez no era invasivo ni demasiado efusivo sino simplemente amante- Sé que Sátiros le ha hablado de mi cuando estudiante, pues fui el mejor de mi camada, mi hermana Arwen también lo ha hecho como usted lo dice..- continuó, sus labios apoyados con suavidad contra su sien- La he observado durante muchos años al pasar cerca, me he quedado mirándola al encontrarla como un pobre tonto pero jamás he ido a por usted luego de que me regañara por esa rosa que inocentemente mancillé al querer hacerle una ofrenda que la agradara..- las palabras de Kvothe salían con tranquilidad de entre sus labios, como si estuviera leyendo lo que le decía en algún lado- Fue amor a primera vista, jamás me había sentido así antes, es inexplicable, incluso para mí.. a veces quisiera amarla menos para que no doliera tanto ver que usted jamás entenderá lo que siento por usted.- Kvothe dejó un beso en la tersa sien de Lorelle antes de preguntar- ¿Es que no nota usted como es que encaja perfectamente entre mis brazos? Y no es porque sea inferior sino porque usted es una mujer maravillosa, que merece estar entre los brazos de un hombre que la ame, proteja, venere y merezca, usted no sabe lo que yo daría por ser ese hombre..- sus palabras murieron, sumiéndolos a ambos en un silencio extraño, pero que a él lo reconfortaba extrañamente. Al fin había sacado todo lo que tenía adentro, ahora ella ya lo sabía todo.

Una de sus manos seguía acariciando la mejilla de Lorelle mientras la otra paseaba ociosamente por su espalda, acariciándole el cabello, recorriendo de a ratos el delicado bordado de las flores en la capa lila de la que rogaba, algún día se convirtiera en la madre de sus hijos. Kvothe acarició la sien de Lorelle con la punta de su nariz, sintiendo como nunca la tibieza de ese cuerpo esbelto y curvilíneo que ella ahora llevaba protegido del frío hydronita al que no estaba acostumbrado.
avatar
Kvothe de Hydronia


Mensajes : 42
Fecha de inscripción : 30/08/2012

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: This desert flower no sweet perfume ever tortured me more than this -

Mensaje por Lorelle el Jue Sep 06, 2012 3:08 pm

La mano de él sobre su mejilla fue la introducción necesaria para aventurarse, sin temor a equivocarse, de que aquel tema que ya creía acabado entre ellos resurgiría con nueva intensidad. Intentó detenerlo antes de que fuera demasiado tarde pero, como ya era costumbre en el hombre de Hydrónia, parecía demasiado determinado a finalizar todo lo que empezaba; y Lorelle lo dejó seguir convenciéndose a sí misma que sólo era un acto de benevolencia por el momento caótico que Kvothe estaba transitando. Sólo eso y no curiosidad o necesidad de creer que algo como lo que él describía podía ser cierto a pesar de antojársele demasiado irreal e inverosímil.

Desvió la mirada cuando él insistió con la idea de que llevaba años intentando capturar su atención, era cierto que lo había sentido nombrar de boca del otro maestro o de la misma Arwen pero jamás había reparado realmente en sus acciones. Era un joven más estudiando en el Olimpo, otro de los muchos que dañaban su jardín buscando conquistar algún amor de verano o infringir las normas. Con cierta reticencia sintió que él volvía a aproximarla a su cuerpo pero esta vez no pudo percibir al niño interior, había algo más implícito en aquel simple acto que le impidió rehusarse a seguir escuchándolo.

Negó lentamente con su cabeza después de sentir el casto beso sobre su frente y tomándole las manos al hydronita se alejó con sutileza, no deseaba causarle más dolor pero era preciso que fuera franca antes de que la conversación siguiera rumbos que no podían deparar nada bueno para ninguno de los dos. Soltó sus manos y se puse de pie mirándolo con tristeza infinita como si en aquel abrazo él le hubiera compartido parte de su dolor.

- Nadie ama lo que no conoce ¿Cómo puedes hablar con tanta convicción de un sentimiento como ese? - en verdad no lo entendía y no tuvo reparos en mostrar su confusión - No me conoces y si lo hicieras no estaría diciendo nada de esto. ¿En que se basa tu amor? ¿En lo que viste de mi durante esos años? - retrocedió casi avergonzada de lo que estaba a punto de decir - Conociste a la maestra, la que como bien dices leía por las tardes en el jardín y cuidaba con excesivo esmero cada flor que crecía en él, pero no soy sólo eso. Aunque ojalá lo fuera - buscó con la mirada la figura que representaba al imponente Poseidón, dueño y señor de las aguas como si él pudiera orientarla y cuando volvió a hablar lo hizo mirando hacia el dios - No me ames Kvothe de Hydrónia, por lo que más quieras no lo hagas porque nada bueno puede salir de mi.


avatar
Lorelle


Mensajes : 33
Fecha de inscripción : 08/08/2012

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: This desert flower no sweet perfume ever tortured me more than this -

Mensaje por Kvothe de Hydronia el Jue Sep 06, 2012 3:33 pm

Otra distancia. Otro rechazo. Debía de haberlo sabido. Kvothe suspiró cuando ella lo apartó y se puso de pie. Su altura de nuevo era más imponente que la de ella, Lorelle podía ser muy excepcional pero en cuanto a altura la genética siempre fallaba a favor de los hombres. Una media sonrisa completamente amarga se alzó sobre su comisura derecha , no podía explicarle lo que no se explicaba. No podía explicarle como era amar. Kvothe se limpió el rostro con los puños antes de aclarase la garganta, no tenía sentido marcharse de allí pues ella lo haría sola y él podía quedarse otro rato a meditar en soledad porque más allá de estar enojado con Poseidon ese sitio era el más calmo que conocía y sacando a ella no necesitaba nada más que eso en ese momento. La mirada verde pantano del Hydronita se endureció, lo mismo que las líneas de su rostro.

- Tiene razón Lorelle, yo no tengo idea de la pérdida de sus padres o de aquél muchacho de mi aldea..- susurró bajando la mirada, bastardo con suerte. Todos en Hydrónia sabían de alguna forma u otra lo que había pasado hace unos años, por eso él había sentido esa curiosidad desmedida que le había llevado a investigar de qué Galiana hablaban, cuando por fin supo su nombre entendió todo con solo verla. Lorelle quitaba el aliento- simplemente he amado un modelo de usted que yo mismo forjé en mi mente, le pido mis sinceras disculpas y le aseguro que ya no volveré a cruzarme en sus pasos..- Kvothe le estaba dando la razón como a los niños, ella quería saber que no lo amaba y eso le daría para dejarla feliz. Así de grande era su amor por ella, capaz de vivir en la sombra por siempre si ella se lo pedía, aunque fuera de esa forma. Los pasos de Kovu comenzaron a subir las escaleras del templo, pasaría la noche en donde la parte más alta, allí desde donde podía ver el gran reloj del centro de la plaza, el que sonaba a mar cuando cantaba una nueva hora- Adiós Lorelle..- dijo, sin notar que había dejado su capa tirada en el piso, cerca de donde ellos habían permanecido unos minutos juntos.

Los pasos fueron pesados mientras subía, como los de un condenado a muerte. Kvothe se sentó en donde el alfeizar de la única y achaparrada torre del templo, allí donde se decía que Poseidon solía ir algunas noches para observar de cerca a sus hijos de Hydrónia. Se quitó la camisa y se acomodó, sintiendo como el viento helado de la noche le calaba los huesos, haciéndolo sentir espantósamente vivo. Vivo para nada, si le preguntaban en ese momento. Kovu tenía la espalda apoyada en la pared, las piernas flexionadas y los brazos apoyados sobre las rodillas, preguntándose en silencio por qué era merecedor de aquel amor tan infame y negado. Por qué a él no lo podían corresponder con la vehemencia con la que él amaba. Por qué le había tocado la única mujer que intentaba aplicar las matemáticas al amor. Su jodida suerte.
avatar
Kvothe de Hydronia


Mensajes : 42
Fecha de inscripción : 30/08/2012

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: This desert flower no sweet perfume ever tortured me more than this -

Mensaje por Lorelle el Jue Sep 06, 2012 4:39 pm

Agradeció estar de espaldas al hombre porque de lo contrario habría descubierto la mirada de dolor que le causó la mención de aquel que se había negado a nombrar desde hace años. El aire se rehusó a seguir entrando a sus pulmones y el resultado fue que se inclinara hacia adelante, aferrándose a la mesa de ofrendas dispuesta delante de ella. ¿Por qué? ¿Acaso no había sido suficiente con que otro adepto al agua volviera a recordarle lo que las promesas de amor causaban que insistía en levantar a los fantasmas de su pasado? Escuchó la despedida pero no le respondió, esa presión que se había instalado en su pecho le daba la certeza de que sería incapaz de hacerlo aunque quisiera. Sus ojos escocían y al cerrarlos con fuerza, cuando los pasos se alejaron, una lágrima se derramó por su mejilla. La primera en sesenta años.

Decían que la tierra era el sinónimo de la vida en Grezalia, que de ella nacían los más fuertes árboles y encontraban alimento y refugio cientos se animales, pero ¿Acaso no era el agua el que la nutría? ¿El que bañaba sus valles y montañas haciendo florecer su esencia? Lorelle había estado a punto de conocer lo que era la primavera que iba más allá de las estaciones pero había sido precisamente el agua quién en esa ocasión había devastado sus sueños, arrasado con las ilusiones y hundido para siempre su corazón. Si se veía con aprobación que un niño huyera del fuego luego de quemarse ¿No era acaso igualmente aplicable que lo hiciera ella ante la posibilidad de enfrentarse nuevamente a la devastadora naturaleza del amor?

Lorelle miro con aprensión al dios que había presenciado toda la escena enmudecido por el material que lo representaba. Ella había ido a agradecerle los favores recibidos y él le respondía enfrentándola otra vez a los hijos de su tierra ¿Qué destino era aquel que se empeñaba en buscarla aunque ella se rehusara a aceptarlo? Guiándose por la rabia que la invadía, y que en raras ocasiones le daba la libertad para reflejarse en sus acciones, corrió hacia el sitio donde había sentido que el hydronita se dirigía. Sus pasos resonaron veloces en cada escalón que la conducía cada vez más de aquello que había evitado toda su vida. La capa ondeaba dejando que el aire frío se colara a través de la tela pero Lorelle era incapaz de sentir frío esa noche y cuando llegó a la cima se detuvo abruptamente tomando consciencia de sus propios impulsos.

- ¿Quién eres? - esta vez era ella la que estaba privada de contemplar su rostro y eso le dio seguridad necesaria para continuar - ¿Por qué vienes a nombrar viejos fantasmas y enfrentarme a lo que creí olvidado? - su voz tembló insegura mientras caminaba lentamente en dirección a él - ¿Por qué me confundes? ¿Por qué haces que quiera creer cada cosa que tus labios pronuncien aunque algo dentro mio grite que está mal? - nada quedaba de la seguridad que la caracterizaba en el Olimpo y como último recurso su orgullo le obligó a detenerse antes de llegar completamente a Kvothe - ¿Por qué soñé con esa rosa de hielo desde que te vi en el puerto? - la última pregunta la realizó en tono acusador como si da la mayor falta se tratara. Porque aún más imperdonable que hablarle de amor era haberse colado en contra de su voluntad en su memoria y recuerdos, aquel lugar vedado al que nadie, ni siquiera ella tenía pleno acceso.
avatar
Lorelle


Mensajes : 33
Fecha de inscripción : 08/08/2012

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: This desert flower no sweet perfume ever tortured me more than this -

Mensaje por Kvothe de Hydronia el Jue Sep 06, 2012 5:03 pm

A pesar de todo lo que le pesaba el corazón y el alma Kvothe encontró la paz que necesitaba en esa alejada torre del templo de su padre. Allí, sentado contra aquella pared se sentía lo suficientemente calmo como para cerrar los ojos y dejarse ir a donde nadie lo encontrase, al reino de sus sueños donde siempre encontraba el consuelo que necesita. Kvothe estaba seguro que allí estaría Brek, esperándole para entrenar pues ambos se habían anotado en la Batida ese año y ya era algo personal, el sacarle el orgullo al otro. Una tontería entre amigos, una excusa para una apuesta y una cena en casa de sus amigos. Una serie de apresurados pasos le hicieron fruncir el entrecejo, no le dejaban descansar como necesitaba. La voz de Lorelle le hizo entreabrir los ojos, ella no estaba a su lado sino a sus espaldas, preguntando y preguntando, acercándose a él con cada pregunta ¿cuál había sido la primera? El hydronita se restregó los ojos, dedicándole una adormilada sonrisa, como si de nuevo se le hubiera olvidado el enojo con ella y esa distancia que dijo que pondría.

- Soy Kvothe de Hydrónia, segundo hijo de cinco de un matrimonio de buena gente. Soy un hijo de Poseidon y adepto seguidor de la luz... Soy el joyero real, por ponerlo de alguna manera, además de ser soldado del ejército al servicio de Grezalia y el Patriarca, tengo una pequeña huerta en mi casa y me gusta mucho la jardinería, me va mejor con el agua convertida en hielo...- empezó a contestar, su voz pasó de amodorrada a precisa a medida que pasaban las respuestas, su mirada pantano clavada en la de ella, ambos nariz con nariz. Su pecho desnudo brillando a la luz de la luna- No es mi intención confundirle o torturarle con viejos fantasmas, conocí algo de su historia con ese difunto hermano mío y cuando conseguí el nombre de la muchacha de Galia quise ver por qué tanto alboroto y no me dí cuenta de que quedaría tan hipnotizado, me enamoré incluso de esa arruga que se le hace aquí..- susurró acariciándole el entrecejo- cuando lee y está muy concentrada..- sus palabras impactaban contra Lorelle como si de plumas se tratasen. Una sonrisa cargada de amor se alzó en sus labios antes de continuar respondiéndole- Yo no hago más que decirle lo que siento desde que soy un adolescente por usted, es usted mi dama blanca quien quiere creerlas porque sabe que son verdad, porque algo dentro suyo sabe que le pertenezco de esa forma..- esta vez él no buscaba un contacto físico con ella, sino que se limitaba a contestar sus preguntas, ya no le insistiría, como le había prometido- ¿esa rosa? era una réplica eterna de aquella que yo corté para usted la primera vez que le ví y que me reprendió por haberla mancillado inocentemente..- su sonrisa estaba instalada en sus finos labios de caballero- aunque hubiera preferido que me dijera que soñó que me tenía atado a su cama y desnudo, completamente a su merced..- bromeó soltando una carcajada, aún un poco triste, pero una risa al fin.

Una vez contestada todas las preguntas que Lorelle le había hecho Kvothe la dejó allí de pie sola para volver al sitio donde había estado hasta unos minutos antes, dejando de nuevo que la frescura de la noche lavara la pena en su alma. Kovu podía jurar que escuchaba la voz de Brek en su mente riéndose de él y pinchándolo para que vaya y la bese, más él no dio el brazo a torcer, no quería arruinar más las cosas con Lorelle, ya se sabía no correspondido y no necesitaba humillarse más ante ella. Con un suspiro hondo Kvothe volvió a cerrar los ojos, sintiéndolos cada vez más pesados y difícil de mantener abiertos. ¿Cuando había sido la última vez que hubiera dormido cómodo en su cama? Dos días atrás posiblemente, quizá tres.
avatar
Kvothe de Hydronia


Mensajes : 42
Fecha de inscripción : 30/08/2012

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: This desert flower no sweet perfume ever tortured me more than this -

Mensaje por Lorelle el Jue Sep 06, 2012 5:48 pm

Escuchó con atención, casi como si su vida dependiera de ello, cada palabra dicha por el hydronita aún sabiendo que era en vano porque ninguna podría apaciguar la turbación que sentía en su corazón. El mismo que se saltó un latido cuando él tocó el sitio donde, según decía, se acentuaba la marca de su concentración. Y Kvothe seguía sonriendo, aunque minutos antes hubiera llorado la más amarga de las agonías, haciendo que para siempre Lorelle asociara esa mueca suya con el nombre con el que le habían bendecido los dioses.

Dos palabras, sólo esas bastaron para que la arruga antes mencionada se evidenciara ¿Le pertenecía? Una sensación cálida se expandió en su pecho con cierto egoísmo. Recorrió cada detalle de las facciones del hydronita asegurándose de que quedaran grabadas en su memoria e incluso había separado sus propios labios dispuesta a agregar más sobre la rosa cuando la carcajada de Kvothe la detuvo. Lo miró con reproche antes de que él se diera vuelta para regresar al sitio donde lo había encontrado al llegar ¿De verdad había esperado mantener una conversación centrada con el mismo joven que se bañaba en el puerto? ¿El que evidentemente decía exactamente todo lo que pasaba por su mente sin detenerse a considerarlo prudente o no?

Debía sentirse ofendida y lo sabía, porque había ido exponiendo sus debilidades en busca de una explicación y en cambio había obtenido, si bien respuestas, más confusión y hasta una burla. Pero en contra de todo pronóstico sonrío, justo antes de desaparecer en una nube de polvo.
avatar
Lorelle


Mensajes : 33
Fecha de inscripción : 08/08/2012

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: This desert flower no sweet perfume ever tortured me more than this -

Mensaje por Kvothe de Hydronia el Jue Sep 06, 2012 6:08 pm

El silencio se extendía como el río Thanatos, eterno, interminable. Kvothe había entreabierto los ojos un momento, casi vencido por el sueño. No podía asegurarle si había visto bien o no, más le pareció haber visto que ella sonreía antes de desaparecer en una nube de polvo. Kovu volvió a cerrar los ojos, acomodando su espalda en aquel lugar, contra esa fría pared. El sueño hacía presa de él fácilmente ahora que lo encontraba con las defensas bajas. Su mente se llenó de jardines con rosas de hielo y una sonrisa que le perseguía, hipnótica, hermosa. Jamás pensó que podía llegar a dormir tan cómodamente estando semi desnudo y de duelo, más había pasado. A la mañana, cuando despertó no podía recordar bien la charla con Lorelle, recordaba sus brazos, las palabras que él le había dedicado y como ella lo había rechazado de nuevo. Recordaba unos pasos que subían apresurados y una sonrisa hermosa y perlada como de una diosa más esa sonrisa no tenía rostro ¿y esa nube de polvo? Kovu hizo una mueca, confundido con todo eso que no sabía si era un sueño o qué.

El hydronita se puso de pie y se desperezó allí estirando cada músculo de su cuerpo sintiéndolo tenso de haber dormido en tan mala postura. Había tomado mucho frío la noche anterior por lo que estornudó una, dos, tres veces antes de poder resoplar y ponerse su camisa. Tenía que ir a la botica por algún té herbal que atacara ese resfrío sino quería caer en cama unos cuantos días. Kvothe se acomodó la ropa y bajó al salón principal, ese mismo que el verano pasado él mismo había arreglado, agrrgándole unos cuantos trabajo de su propia mano. Su capa estaba perfectamente doblada sobre una mesilla que no había visto el día anterior. No recordaba haberla dejado así tampoco pero ese tipo de detalles carecía de sentido ya. Lento, casi parsimonioso, se acomodó la capa, atándola adelante con los dos cordones de seda alrededor de su cuello. Kvothe salió del templo de Poseidon dando largas zancadas, tenía muchas cosas que hacer, la joyería no se atendería por sí sola.

- Cerrado -
avatar
Kvothe de Hydronia


Mensajes : 42
Fecha de inscripción : 30/08/2012

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: This desert flower no sweet perfume ever tortured me more than this -

Mensaje por Contenido patrocinado


Contenido patrocinado


Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.